viernes, 30 de octubre de 2015

Ninguna ley te exige que debas tener tu empresa en el país donde resides. Quien te diga lo contrario, es cómplice del abuso de los gobiernos. Tú puedes abrir una empresa en cualquier lugar del mundo donde tengan un sistema fiscal y legal con mayores beneficios.
Separa claramente los ingresos de tu empresa de tus ingresos personales y ningún organismo te podrá reclamar nada.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario